Con Alma Caribeña
16539
post-template-default,single,single-post,postid-16539,single-format-standard,bridge-core-2.0.9,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-21.5,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive

Con Alma Caribeña

Con Alma Caribeña

Cuando el arquitecto cubano Jaime Martinez decidió construir su casa, pensó que debía tener detalles que hablaran de su trabajo y, a la vez, satisfaciera las necesidades y gustos familiares. Fue así como proyectó una interesante edificación, que se caracteriza por el juego de niveles y alturas intermedias. Atractivos materiales y una acertada ambientación complementan la obra.

Jaime Martínez pensó en cada espacio, fue así como los exteriores responden coherentemente al proyecto. «Como la intención fue siempre integrar el interior, se ejecutó el barbecue techado, ubicándolo a la salida de la salita de juegos, en paralelo a la piscina temperada», asegura.

Medio nivel más alto que la zona para asados, se instaló esta terraza techada. Ratán y fierro en tonos tierra sirven para complementar las maderas y colores naturales escogidos en el exterior.

Los muros sirven como telón de fondo a la composición en tonos madera del living. Con una ingeniosa iluminación, destacan un par de sofás en cuero junto a un par de sillones. La mesa de centro es de Sur Diseño (2074160) y amarra en colorido y materialidad con el bar en obra. En el piso se dispuso mármol rústico travertino en grandes franjas a distintas alturas, lo que acentúa el espirito de la casa. Detalles como una colección de cajas para puros y un par de tambores, hablan de los gustos e historia de los dueños de casa.

Jaime Martínez y Carolina Varela, viven hace once años en Santiago, de los cuales cuatro llevan en la casa diseñada por el arquitecto.

La unidad dada por el colorido de la madera, juega con marcos y puertas  fabricados en mañío. Un sutil quiebre a esta continuidad se I,ra con algu. toques de acero y el azul. Sobre la mesa de comedor, de Sur Diseño, se despliega un techo suspendido, que desde su ondulada estructura emana una delicada luz. La lámpara italiana, que se descuelga del techo falso, comparte protagonismo con el cuadro de Francisco Smythe.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.